Júpiter

28/10/09
Pasando Marte, dejamos atrás los planetas rocosos, y más allá del cinturón de asteroides (le dedicaré una entrada en algún momento), nos topamos de lleno con los gigantes gaseosos. Y el primero de ellos, el que más destaca, es Júpiter.



Júpiter, visto desde la sonda Cassini-Huygens.
Y la sombra de uno de sus satélites de regalo.


Júpiter es el mayor cuerpo del Sistema Solar si no tenemos en cuenta el propio Sol. Es el primero de los planetas gaseosos, y orbita a 5 veces la distancia Tierra-Sol (778500000km), tardando 11 años en dar una vuelta alrededor de nuestra estrella, pero tan sólo 10 horas en completar una vuelta sobre si mismo. En cuanto a su masa y tamaño, Júpiter tiene un radio 11 veces mayor que el terrestre (más de 70000km) y en su interior podríamos meter más de 1300 Tierras. Sin embargo, al estar formado principalmente de gas (o incluso exclusivamente, dependiendo de las distintas teorías), su masa "sólo" es 318 veces mayor que la de nuestro planeta.


Comparación de los tamaños Tierra-Júpiter.


En cuanto a su composición, sabemos que Júpiter está compuesto principalmente de hidrógeno, helio y argón (los tres elementos son gases a temperatura ambiente). Al mirar al planeta, no vemos sino las densas nubes que forman su atmósfera (todas esas pequeñas manchas y franjas se deben a tormentas o vientos). El principal problema surge al intentar hacer un modelo del interior del planeta: aún no se sabe si Júpiter es completamente gaseoso, o si en en interior existiría un núcleo rocoso recubierto por una gigantesca capa de nubes. Lo que si sabemos es que, de un modo u otro, a medida que nos adentramos en Júpiter la presión de la atmósfera comienza a aumentar hasta tal extremo que el hidrógeno se comporta como un elemento metálico, lo que provoca que el planeta posea campo magnético.


Estructura interna de Júpiter.
A día de hoy desconocemos si el núcleo es sólido,
o el planeta por completo es gaseoso.


Hay que destacar que Júpiter posee además 63 satélites naturales orbitando a su alrededor, entre los que se encuentran los cuatro más famosos (descubiertos por Galileo Galilei): Ío, Europa, Ganímedes y Calisto, cada uno con unas características totalmente distinas (seguramente haga una entrada para cada una de estas lunas, sobre todo Ío, que es uno de mis cuerpos preferidos del Sistema solar).


De izquierda a derecha y arriba a abajo:
Ío, Europa, Ganímedes y Calixto.


Curiosidades sobre Júpiter:

· A pesar de la creencia popular de que Saturno es el único planeta con anillos del Sistema Solar, esto no es cierto: Júpiter tiene un tenue sistema de anillos, descubierto en 1979 por la sonda Voyager 1. Estos anillos son tan tenues (6500km de anchura y unos 10km de espesor vertical) que no son visibles en las fotografías normales.


Fotografía del principal anillo de Júpiter,
tomada por la sonda Voyager 2.


· Galileo Galilei descubrió que Júpiter tenía satélites: tras utilizar su telescopio para estudiar la Luna, echó un vistazo al enorme planeta descubriendo que, además de él, aparecían cuatro puntos que orbitaban periódicamente a su alrededor (Ío, Europa, Ganímedes y Calixto.). Por eso a ese grupo de cuatro satélites se les llama satélites galileanos. Estos satélites son visibles con cualquier telescopio, e incluso con unos buenos prismáticos.


Visión de los cuatro satélites principales de Júpiter.
Seguramente, Galileo tuviese una visión similar a esta.



Paso de Ío por delante de Júpiter, visto desde la Tierra.
Puede verse la sombra del satélite en el planeta.


· Además de los 63 satélites conocidos de Júpiter, el planeta tiene también una innumerable cantidad de "asteroides extras", denominados Troyanos, divididos a su vez en el campo Troyano y el campo Griego. Toman su nombre de la Ilíada, y son un conjunto de asteroides que se encuentran en la misma órbita de Júpiter, por delante (griegos) y por detrás (troyanos), en unos puntos de características gravitatorias especiales denominados puntos de Lagrange. El mayor asteroide del grupo se llama (624) Héctor (en memoria del héroe griego).


Asteroides troyanos de Júpiter


· La superficie de Júpiter está cubierta de bandas (franjas oscuras) y zonas (franjas claras), que no son más que corrientes de vientos que se mueven en la dirección de los paralelos (es decir, en horizontal). Estos vientos tienen velocidades de entre 360 y 500 km/h, lo que provoca apreciables modificaciones en el aspecto de Júpiter.


Movimiento de la atmósfera de Júpiter,
captado desde la Voyager 1.



Fotografía del polo sur de Júpiter, por la sonda Cassini.
Se ve claramente como las bandas y zonas
se encuentran en la direcciónde los paralelos.
Imaginad que pintais lineas horizontales en una bola,
y la miráis desde abajo. Esto es lo que veríais, círculos concéntricos.
No me digáis que no es una fotografía espectacular.


· Júpiter presenta una característica mancha roja en su superficie, denominada la Gran Mancha Roja. Esta mancha no es más que una enorme tormenta (¡del tamaño de dos Tierras y media actualmente!), que podría existir desde hace ¡300 años!.


La Gran Mancha Roja, vista desde la Voyager 1.


· Júpiter posee un campo magnético 10 veces más intenso que el terrestre (con más de 20.000 veces la energía del terrestre, con 10000 voltios en los polos), lo cual hace que tenga una tremenda magnetosfera. Tanto es así que se producen unas auroras gigantes permanentes de varias veces el tamaño de la Tierra.


Fotografía de las auroras en Júpiter, tomada en ultravioleta.


· Con el paso del tiempo y debido a la gran atracción gravitatoria de Júpiter, muchos asteroides han impactado contra el planeta, dejando marcas en su superficie, algunas del tamaño de la Tierra.


Imagen de un impacto (mancha oscura) en la superficie de Júpiter,
tomada por el telescopio espacial Hubble.




Vídeo del impacto de un fragmento del cometa Shoemaker Levy 9
en la superficie de Júpiter.




Ío y Júpiter, por la sonda New Horizons.

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19 comentarios:

Iñigo dijo...

Doy fe de que es posible ver los 4 satelites galileanos con un prismatico, en mi opinion los troyanos son indicativos de que el planeta tiene un nucleo rocoso.

Saludos

Hexo dijo...

Madre mía, qué pasada de fotos. Me alegra tu regreso.

Saludos.

El vagabundo de las estrellas dijo...

Gracias a los dos por pasaros:

Iñigo, si la noche es medianamente fotométrica, con unos prismáticos normalitos pueden verse perfectamente, aunque yo tuve la suerte de verlos con el telescopio el observatorio de la facultad. Con respecto a lo de los troyanos, personalmente no me atrevería a justificar la existencia de un núcleo rocoso en Júpiter a partir de ellos: los puntos de lagrange existen en todo tipo de órbitas, pero estos en concreto parecen ser antiguos planetesimales (planetas muy pequeños) que fueron destruídos o por efectos gravitatorios o por el impacto de algún cuerpo (el cinturón de asteroides está al lado de Júpiter). Pero miraré a ver si encuentro algún sitio en el que comenten algo al respecto.

Hexo, hay dos fotos aquí que me encantan: la del polo sur de Júpiter me volvió loco, no se me había ocurrido pensar que el planeta pudiese verse así. Y la última, con Ío, parece sacada de 2001 Odisea en el Espacio :P.
Gracias por la bienvenida ;)

Un saludo a ambos!

Iñigo dijo...

Tener un observatorio a disposicion personal es un privileguio, me pregunto si alguien que no tenga ningun proyecto academico entre manos podria disfrutarlo....

Lo de los troyanos lo digo porque dado que a esa distancia existen rocas, seria practicamente un atentado a la entropia que la mayor acumulacion de masa para tal distancia no las contuviera.

Saludos

El vagabundo de las estrellas dijo...

Pues la verdad, no lo creo. Yo los vi durante una de las noches de observación en las que hacemos las prácticas, para mostrarnos el funcionamiento de la montura ecuatorial, primero triangulamos y luego estuvimos probando que el telescopio estuviese bien alineado. Y para ello, uno de los "blancos" fue Júpiter.

El tema de los troyanos es que se encuentran en los puntos de Lagrange de la órbita, y a efectos prácticos no se ven afectados por la gravedad de Júpiter (los puntos de Lagrange se dan en el problema de tres cuerpos, en este caso considerando también el Sol).

Un saludo.

Iñigo dijo...

Sí, la cuestion es que si se supone que la materia que constituyen los asteroides troyanos proviene del mismo casquete esferico que origino al propio jupiter, entonces mediante un supuesto de homogeneidad se podria concluir que el propio jupiter debe de contener materiales similares. Por otra parte, el que los satelites de jupiter sean rocosos asi como el anillo deverian de ser razones a considerar. De hecho el propio sol deberia de tener un nucleo pesado.

Saludos

El vagabundo de las estrellas dijo...

Hm...la formación del Sol, planetas y planetesimales del Sistema Solar es común: todos se formaron a partir de un disco gaseoso en rotación que comenzó a contraerse en distintos lugares debido a perturbaciones o a anisotropías en la distribución de la materia, dando lugar a lo que vemos hoy día. Por eso no se puede establecer la existencia de un núcleo rocoso en Júpiter directamente a partir de esta teoría, porque si suponemos homogeneidad, no encontraríamos planetas en el Sistema Solar. De todos modos, sí es cierto que la presión aumenta a medida que nos adentramos en la atmósfera de Júpiter (de Júpiter y de cualquier otro planeta, vaya), y sería posible la existencia de un nucleo rocoso.

El caso del Sol es diferente. La presión en su interior es increíblemente grande, pero no olvidemos que la temperatura también. A esas temperaturas es imposible que se encuentren materiales en estado sólido, aunque sí pesado: a medida que una estrella va evolucionando, va generando por fusión elementos más pesados en su núcleo, que van creando capas "hacia fuera". Esto ocurre a partir del hidrógeno y el helio, y mediante este proceso de fusión se llega hasta elementos del pico del hierro. No sé si con pesado te referías a sólido (con el mismo razonamiento de Júpiter), o a elementos más pesados nuclearmente hablando, pero yo lo digo, por si acaso ;)

Un saludo.

Iñigo dijo...

Una anisotropia en la densidad de la materia, no implica una heterogeneidad en su composicion. De todos modos la anisotropia original no tiene porque ser grande, bastaron unas cienmilesimas en el fondo cosmico para generar galaxias bien delimitadas,

http://es.wikipedia.org/wiki/COBE

Se podria decir que una cienmilesima en la variacion de densidad es suficiente para generar estructuras distantes, y quizas aun menos dado que desde una cienmillonesina de variacion el sistema evolucionaria de forma natural a una cienmilesima en la variacion de densidad (el fondo cosmico es tardio).

Saludos

El vagabundo de las estrellas dijo...

Precisamente a eso me refiero Íñigo: Júpiter y los planetesimales se formaron a partir de la misma nube prmigenia, pero eso no implica que el resultado de ambas evoluciones fuese la misma, es decir, algo sólido.

Un saludo

Iñigo dijo...

Pero es mas probable que jupiter contenga un nucleo pesado debido a esto mismo, a que forma parte de un entorno en el que existian orginalmente estos materiales.

El vagabundo de las estrellas dijo...

El problema principal es que en un principio no había algo "sólido" en el disco como tal, sino pequeñas partículas y polvo interestelar. Sí sería posible, como bien dices, que en Júpiter exista un núcleo rocoso debido sobre todo a su entorno (independientemente de su evolución), por encontrarse en una zona repleta de asteroides. Me preunto cómo estudiarán el asunto...

Un saludo, y gracias por pasarte tan a menudo. ¡Te agradezco que me hagas pensar!;)

Iñigo dijo...

Nada hombre, eso te pasa por tener un blog asi de interesante :)

Ladrona de Mentiras dijo...

El polo sur de Júpiter es genial, oye

El vagabundo de las estrellas dijo...

Iñigo, he encontrado algo de información que puede ser interesante al respecto. En la serie Cosmos, de Carl Sagan, en el capítulo 5, se menciona que, aunque se desconoce la composición del núcleo del planeta, a medida que bajamos en la atmósfera la presión aumenta hasta tal punto que el hidrógeno se ioniza, formando un líquido de caracter metálico. Ahí es nada.

Ladrona, es una de mis dos fotografías preferidas de las que he puesto en este post :)

Gracias a los dos!

Pintoso dijo...

oigan disculpen por la información que les daré, pero realmente llegué aquí comprobando "información" y no sé si se dan cuenta que en la imagén del polo Sur de Júpiter hay una mancha gris de forma circular tapando algo, se nota claramente al ampliarla, qué se esconde allí? es realmente real la foto? podrían prestar atención por favor se los agradecería

El vagabundo de las estrellas dijo...

Pintoso, me temo que esa mancha no está tapando nada en concreto. Debido a la rotación de Júpiter (y de todos los planetas) la atmósfera también sufre de dicho movimiento, lo que da lugar a las franjas que se observan. La mancha es el producto de la rotación del planeta.

Si te refieres a la zona más clara y de color uniforme en el centro, si vas a Google Earth y buscas los polos de la Tierra verás que ocurre lo mismo. La razón es puramente tecnológica: es realmente complicado ir tomando fotos de un objeto esférico y montarlas en un plano (como en una foto). Por eso se deja un huevo (que en este caso se ha pintado), resulta mucho más fácil procesar la imagen.

Davsith dijo...

Muy Curiosa la fotografia del Polo Sur del Jupiter.. fijaos bien en el centro de la imagen ... que curioso parchecito redondo de color gris ... no?

Anónimo dijo...

Si ampliamos la foto del polo sur,en el centro aparece un círculo perfecto que parece un parche,
¿alguien podría dar alguna explicación?

Anónimo dijo...

hay algo raro en la foto de júpiter q muestra según el polo, al parecer tiene en el centro un circulo chico de color gris, y por k no lo muestra completamente

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